
No me hace falta,
repito, escribo porque me gusta, es genético y con faltas de ortografía o gramaticales,
me aventuro a aterrizar mis ideas con arrojo, sinceridad y en ocasiones, con
mucha pasión. De mis padres aprendí que al Pan se le dice Pan y al Vino, Vino.
Ni mensajes encriptados o “fusiles”; tampoco mi estilo de redactar me da por
hacerlo poético o, peor aún, persiguiendo algún fin. De frente se debe plantear sin
llegar a la vergonzosa genuflexión. En fin, ese será tema para otra ocasión.
Me es difícil tocar el tema por el
encuentro que muy posiblemente se dará, entre la filia amistosa de siempre y
por generaciones y el parentesco y afecto de hermano, que aunque ha sido, en
ocasiones, disfuncional e interrumpido
por fantasmas que anidan, no obstante los años, todavía en nuestros pensamientos
el amor permanece y le deseo el mayor de los éxitos en el largo y sinuoso
camino de la política. Es hombre de bien y lo que tiene, mucho esfuerzo le ha
costado, me refiero a mi querido hermano, Luis Javier.
Sin embargo, mi naturaleza me impide
sustraerme de algo que impactará los destinos de mi tierra querida, el municipio
del Carmen y, terminada la argumentación, le damos paso al fondo del contenido del
porque el título de estas líneas. Rocío Abreu Artiñano, candidata natural a la alcaldía
del Carmen del Partido Revolucionario Institucional
Para los que aplican el sentido común
y tienen como pasatiempo u oficio el análisis del entorno político en nuestra
comunidad, lo cual debiera ser una obligación cívica para poder opinar, debatir
en el terreno de las ideas y protestar, si es el caso, si los gobernantes no
hacen bien su trabajo o, peor aún, lo efectúan en beneficio propio, escudriñar
a quienes aspiran a algún cargo de elección
popular sin realizar un análisis antropológico cultural que es una forma
elegante de llamarle al chisme insano y con disensión que aplica la rumorología
de café, soltando borregos. Juzgando Honras y creyendo componer al mundo.
Mencionado lo anterior, creo que la
candidata natural del PRI para contender por la Alcaldía del Carmen será la
diputada federal Rocío Abreu, porque quiere, puede, ha tenido un trabajo
permanente en beneficio del Municipio desde hace cerca de 8 años y cuenta con
la preparación y experiencia para superar lo realizado por su abuelo, Don Álvaro
Artiñano Aguilar, quien no obstante que gobernó el municipio ( en dos
ocasiones) hace más de 60 años, es considerado por muchos laguneros, Isleños o
Carmelitas, como el último Presidente Municipal honesto, eficiente y que se
ganó el respeto y el aprecio de sus conciudadanos por su rectitud en el
servicio público y, haciendo la aclaración que no pertenezco ni a su cercano
grupo de colaboradores ni de amistades, creo que si lo puede lograr toda vez
que cuenta con una intachable trayectoria; tiene resuelto su problema económico
y sus ojos, su mirada, que son el reflejo del alma, delatan que su amor por el
terruño de sus ancestros y de ella, es genuino.
Si el PRI no se quiere complicar el próximo
7 de Junio, Abreu Artiñano estará en la papeleta electoral bajo las siglas de
ese partido, que no está precisamente en el zenit de popularidad del ánimo de
la población, ella, mujer guerrera, ampliamente identificada con la sociedad
civil, tendrá que cargar con ese lastre y salir triunfante una vez más, en una
contienda política.
