domingo, 29 de mayo de 2016

CARMEN... DESPIERTA !!!

En la década de los años 70 del siglo pasado, el prestigiado caricaturista Eduardo del Rio, mejor conocido como RIUS, elaboró una historieta donde retrataba al México de su época en todos los aspectos.  Era mordaz, critico feroz y ocurrente en torno a la situación política, económica y social de aquellos años que con el paso del tiempo, se ha disparado preocupantemente y alarmado a un mayúsculo sector de la población. La revista se titulaba “Los Agachados” porqué nos consideraba una sociedad sumisa, apática y más preocupaba de las Telenovelas y el Futbol, que las cuestiones que impactaban a los bolsillos de todos los mexicanos.
  En la actualidad, estos mismos sucesos se han acentuado y aunado al creciente manto de impunidad que protege a funcionarios corruptos, los mismos que gozan desfachatadamente de riquezas mal habidas durante su tiempo en el servicio público. El mejor ejemplo en lo local, lo tenemos en la pasada administración municipal, que ha sido considerada por la Vox Populi como la más corrupta y la peor en la historia del Municipio del Carmen, sin que nadie haya sido sancionado y solo se le dio circo al pueblo  a través de declaraciones mediáticas pero que hasta el día de hoy, no se han fincado  responsabilidades jurídicas. El pueblo ya olvidó o está más preocupado por las lenguas viperinas del vecino o lograr evadir algún impuesto, sacarle algunos centavos a los políticos, feliz con sus despensas de cien pesos y en temporadas de elecciones, con su torta y jugo, mientras  los corruptos neo ricos, gozan del libertinaje con ricas viandas y licores, casas chicas y grandes, lujosos vehículos y viajes a Miami Florida de fin de semana para gastar miles de dólares en ropa, bolsas y relojes ( por mencionar algunos) de marca y lujosos. Todos somos agachados y valemadristas. No se valen los lamentos en redes sociales. La culpa es de todos.
Casi en los mismos años de la década de los 70s, en la campaña proselitista en busca del voto popular que lo llevó a ocupar la silla presidencial, por cierto, sin ningún contendiente de oposición, José López Portillo, el de la colina del perro, el nepotista que nombró a su hijo subsecretario de Programación y Presupuesto y, a su amante, Rosa Luz Alegría, Secretaria de Turismo, señalo que lo peor que le podría pasar a México era convertirse en un país de Cínicos. Ya lo somos. Desde el que tira su basura en la calle sin pudor a ser observado; el que soborna al policía para evitar una multa o el que le da su diezmo al funcionario público para la adjudicación de alguna Obra o la compra de toallas a 3 mis pesos, por citar un ejemplo. También fomentamos la corrupción cínicamente con nuestro silencio ante estos hechos y con ello, nos convertimos en cómplices tácitos. Luego, con horrores ortográficos, ocultos en la cobardía de cuentas falsas,  dan rienda suelta a lo que según piensan, más para la clase gobernante, este lo utiliza como válvula de escape de una población agachada, sumisa y cínica.
Los mentideros políticos, esos donde se resuelven con la lengua, los problemas de todo tipo y vilipendian honras ajenas en el anonimato o en cafés, generalmente son sujetos que formaron o aspiran a formar parte de la clase gobernante y de que los pongan donde hay para incrementar sus riquezas materiales o salir de la mezquina zona de confort en la que viven. Los que ya estuvieron, son los más lapidarios y también los que tienen la lengua más corta que su cola. Apocados Homínidos para el razonamiento y lacónicos jueces de honras ajenas que ni conocen, ignoran los motivos de su conducta y no se muerden la lengua al vivir vidas ajenas al carecer de propia.
A escasos días del trágico suceso que le costó la vida a una joven estudiante de la Facultad de Medicina, ya fue ahogado también en las aguerridas redes sociales. A muy pocos nos importó su muerte y la apatía de los ciudadanos da vergüenza, al igual que el silencio de las autoridades Universitarias y, le damos el beneficio de la duda al Ministerio Publico para que en su momento informe de los hechos y turne a los presuntos responsables al poder Judicial en donde se determine la culpabilidad o no de los responsables del insensato evento.
Tres o cuatro compañero de la jovencita fenecida convocaron a una marcha a la que solo asistieron menos de veinte personas, ya sea por el amedrentamiento del que fueron objeto, por apatía o por valemadrismo. Su nefasta justificación es que el que muerto, muerto está y ni su familiar era. Ya veremos su conducta cuando ocurra algún hecho similar y le toque a alguno de los suyos. No lo deseo pero suele suceder esporádicamente. Hoy, por igual, algunos Ciudadanos están convocando a una marcha para protestar por las multas, justificadas o no, que la Comisión Federal de Electricidad está imponiendo a todos los que han escamoteado energía eléctrica por conducto de los coloquialmente llamados diablitos ante los desproporcionados costos de las tarifas que afectan por igual a ricos que a pobres,  pero, la diferencia es que el potentado si tiene para pagar o mover sus influencias y llegar a un arreglo bajo la mesa y el necesitado, que se chingue y recaiga en lo mismo una vez que acabe esta campaña de la mal llamada empresa de calidad mundial o algo parecido; cínicos, ellos mismos son los que manipulan los medidores a cambio de una mochada y luego, para quedar bien con el jefe, los denuncian.

Si van más de 50 personas a la marcha me cortó un dedo y la mitad del otro, como lo he señalado en esta columna que ni a varilla llega, somos un país de cínicos, agachados y valemadristas. No todos, el saco es para el que le quede. Hasta la próxima.

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