miércoles, 29 de julio de 2015

EL PIOJO HERRERA, TEMA DE MORBO, COQUETO Y JUGUETÓN


Reza la atávica frase que “la Educación se mama”. Hay otro, con mayor peso, que opina que la Genética influye en el comportamiento de nuestros hijos, lo cierto es que si hay algo que nos puede ejemplificar el nivel  cultural, educativo y los orígenes sociales de la inmensa mayoría de deportistas que practican el Fútbol de manera profesional, es Miguel Herrera, mejor conocido como "el Piojo" y su forma de conducirse públicamente no solo desde que asumió la dirección de la selección nacional de balompié , sino también desde que era jugador profesional.

Ignoro el porqué del apodo de “el Piojo”. Muchos paisanos del hermano Estado de Yucatán, principalmente de su capital, la blanca, limpia, hermosa y segura Mérida, utilizan el mote despectivamente  para referirse a personas sin escrúpulos, valores ni educación,. Vaya usted a saber. Quizás de pequeño sufrió lo que a muchos nos llega a ocurrir, que de repente nos cundimos de piojos y la mejor receta para combatir el mal, comprobado, es impregnar una venda de gasolina diáfana, colocarla en la cabeza, dejarla una media hora, lavar y asunto arreglado, más el tema de ésta opinión no es dar recetas para erradicar tan desagradable animal sino analizar brevemente  que le pasó al piojo Herrera.

El bodrio de película mexicana llamada “Rudo y cursi”, protagonizada por los cotizados actores Gael García Bernal y Diego Luna, es un fiel retrato del nivel socio cultural de jóvenes a los que su aparato psicomotriz los doto de talento para practicar sobresalientemente el deporte más popular a nivel mundial y, el efecto que les origina cuando cambia su status socio-económico. Giro de 180 grados. Empiezan a ganar dinero a raudales y la fama les cae de inmediato transformándolos en ídolos de la afición, misma que mucha se fanatiza con ellos, en su gran mayoría los niños y jóvenes y más de un adulto también, por lo que lo bueno o malo que hagan, se convierte en un ejemplo y al ser figuras públicas y admiradas, le sucede lo que a los políticos, la línea entre lo público y lo privado es muy angosta, casi indivisible.
En una entrevista, el politólogo y una de las mentes más lúcidas de nuestro país (opinión muy personal) Jorge G. Castañeda sintetizo acertadamente la catarsis de errores que cometió desde su llegada al Seleccionado Nacional : Declaraciones ofensivas en contra de periodistas que lo criticaban ; Ajonjolí de revistas y programas del espectáculo; Ingresos económicos nunca antes imaginados para él; Fama que lo mareo y lo que le sigue; Comportamiento insolente durante los partidos del equipo tricolor; Promotor en comerciales de toda clase de artículos y servicios; Personero político un día antes de las elecciones del Partido Verde Ecologista; Fracaso total en la copa América; Actitud arrogante, majadera , amenazadora, corriente durante las entrevistas al Pool de la Selección y, la gota que derramó el vaso, cobarde agresión (descontón)  a un periodista cuya labor es precisamente, criticar a personajes públicos del deporte y la inimitable actitud de su hija al propinar tremendo cachetadon a Luis García, quien fue a años luz, mucho mejor jugador que el Piojo y hoy se desempeña decorosamente como comentarista deportivo. El mal ejemplo y la Genética se amalgaman.
La Federación Mexicana de Fútbol ya hizo lo apropiado al cesarlo de su cargo. La mayoría de los comentarios son positivos a la decisión, aunque no faltan los fanáticos, que no, no es lo mismo que aficionado, aplaudieron la medida y el Piojo Herrera, muy a su estilo y con el léxico que le caracteriza primero lo negó aduciendo que “no estaba pendejo”, luego por unas horas calló y ya casi en la noche, emitió un escueto boletín en donde claramente no da muestras de arrepentimiento, mantiene su actitud arrogante y ni por casualidad ofrece una disculpa al periodista agredido ni al que su hija golpeo. Genio y figura no aplica, ya que no es, ni lo uno ni lo otro.

Aunque suene como algo muy difícil de realizar, dado la actitud de Estrellitis que tienen algunos jugadores que juegan medianamente en equipos Europeos y que imitan muchos de los suplentes de los equipos profesionales de Tercera División, se les debería de exigir como requisito para poder ser Profesional a los de nuevo ingreso, certificado mínimo de nivel Secundario o ya de perdida, aplicarle un examen del antiguo pero aún vigente Manual de Carreño. Para quienes ignoran cual es, queda de tarea. El Piojo, en menos de seis meses regresa al América. Apostamos?





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