martes, 11 de noviembre de 2014

Revolución Mexicana en fosa común

"Revolución Mexicana en fosa común".

Paseíllo Político



Autor: Guillermo del Jesús Padilla Sierra


Fecha: 11/11/14




Cuando no sabe uno a dónde se dirige, da igual el rumbo que siga: nunca se llegará a buen puerto.





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Ese ha sido el gran problema de México a través de su historia, los violentos despertares de hoy, simplemente se derivan de algo tan elemental: La falta de un proyecto de Nación que incluya un Estado de Derecho real que combata la corrupción, el narcotráfico y la impunidad que tanto estancan a nuestra sociedad. 

Esta historia ha sido la leyenda de los proyectos individuales de los grupos del poder élite:

Es una historia de lo planes primitivos en un país sin plan de desarrollo, me explico:

Desde el mal llamado México Independiente, hasta la actualidad, diversos héroes o villanos proclamaron planes, más ninguno contenía un proyecto, simplemente se trataba de derrocar al que detentaba el poder, algunos quisieron e intentaron, pero ninguno fue más lejos.

Una vez caído el Tlatoani del momento, ningún cambio surgía, sólo el de las personas o grupos que ostentaban el nuevo gobierno, no hubo giro de 180 grados, ni en la forma ni en el fondo de gobernar, tan solo en las invisibles redes.

Las verdaderas revoluciones se caracterizan por haber estado precedidas por ideas, no por intereses mezquinos.

Magnas ideas en grandes mentes; una élite intelectual con un proyecto, y una guerra que se libra para llevar a cabo ese proyecto. Los ilustrados y los enciclopedistas están  detrás de la Revolución Francesa, así como Lenin está detrás de la soviética.

La pregunta que surge es, entonces: ¿Qué ideas o qué personas están detrás de la mal llamada Revolución Mexicana? Si acaso, solo la ideología de los ya olvidados, hermanos Flores Magón, más sus ideas no estuvieron presentes en la Revolución y sus conflictos contra el dictador Porfirio Díaz tienen una gran carga personal: Su padre, Teodoro, combatió en las filas del ejército liberal al levantarse en armas y no se recompensó su participación, por ello, inculcó ese odio a sus hijos desde la temprana edad, mencionando esto, sin menospreciar el pensamiento de los Flores Magón.

Se nos sigue engañando que tuvimos una Revolución, más éste término es sinónimo de cambio y el México actual es el mismo que el del pasado, mismas formas, mismos fondos, solo ha cambiado el manojo de quienes han y detentan el poder… y detentará…........... o tal vez no.


Por otro lado, cuando el sistema político se hizo institucional, sinónimo de quietismo e inmovilidad, nuestro país perdió toda posibilidad de revolucionar, y así estamos en el siglo XXI con los mismos problemas de siglo XIX: desigualdad social, anarquía rural y un gran descontento social que ya despertó al México Bronco: Guerrero, Oaxaca, Michoacán, son muestra de ello; Las grandes movilizaciones de descontento en gran parte del país y en varias latitudes del mundo son un claro reflejo, que algo grave ésta sucediendo. Aguas.

Por aquello que de tanto mirar al pasado, plagado de mitos, nuestro destino no puede partir. De ahí la frase, renovarse o morir, aunque suene radical, tiene plena vigencia; recordemos una expresión de Benito Juárez que no está grabada en mármol; "Presente y no pasado es lo que México necesita”. Sin duda alguna, la única opción para nuestro país es renovarse, pero es imposible renovarse en el pasado.

El mexicano promedio en general no sabe por qué se festeja lo que festeja; a él sólo le interesa el jolgorio, la pachanga, el día inhábil y los consecuentes puentes. Muy pocos conocen lo más mínimo de lo que aconteció en la batalla de Puebla del 5 de mayo, mucho menos saben por qué el 24 de febrero es el día de la bandera, y aunque posiblemente tengan una ligera idea, que un 21 de marzo nació Benito Juárez, no saben lo que significa “Benemérito”, ni por qué Juárez lo es, ni qué le debe México a Juárez.

¿Qué pasa con el 20 de noviembre? Probablemente la mayoría sepa que es el día de la Revolucíón…, pero: ¿Por qué festejar la Revolución?

No tiene caso celebrar una supuesta Revolución social y modernizadora cuando en el siglo XXI , México no es un país moderno, no funciona la democracia, no hay justicia social, los poderes facticos y la partidocracia se imponen a las instituciones, el pueblo sigue anclado al paternalismo e asistencialismo, continúan inamovibles las élites gobernantes, el país tiene una estructura corporativa como en el virreinato y la educación no deja de emporar, aunque ya más mexicanos sepan leer, pero no entiendan lo que leen ni mucho menos tengan el hábito de la lectura, como ustedes ya saben quién, salvo periódicos amarillistas o revistas de frivolidades, en resumidas cuentas, analfabetas funcionales.



La ficticia revolución ideológica, la imaginaria creada por Lázaro Cárdenas y educada en el mexicano como religión, ha tenido muy malos resultados: Un pueblo sin educación; Una estructura de poder inamovible (salvo 12 años de fracasada "alternancia" azul); Un país gobernado por poderes fácticos como la Iglesia, las televisoras, medios de comunicación al servicio del Estado, empresarios ambiciosos de riquezas mal habidas, crimen organizado gobernando con las autoridades, etcétera, etcétera. etcetéra.

En resumidas cuentas, seguimos siendo un pueblo sumiso que la misma circunstancia de tanto aguantar, lo está haciendo despertar trayendo consigo, la respectiva represión gubernamental y el descontento social incrementándose. No se puede seguir gobernando a nuestro país con una historia basada en mitos que los hombres en el poder pretendan que parezcan indestructibles al  igual que ellos mismos. La llama ya se encendió y las redes sociales sirven de válvula de escape pero también de concientización a la población que cada día despierta más, se inconforma y exije sus derechos. Aguas.


Pero, mientras tanto, dentro de unos días veremos lo que se repite año con año, el día 20 de noviembre es motivo de celebraciones patrioteras, de desfiles y discursos huecos y la muchedumbre, festeja abrumada por los humos y el alcohol: ¡ Viva la Revolución!, y ¡que viva México cabrones! ¡En México gana el chingón, no el mejor!

Felices fiestas.

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