viernes, 31 de enero de 2014

CAMARONEROS DEL CARMEN, CAMPEÓN DE LA LIGA ESTATAL DE BÉISBOL

No obstante los años trascurridos, los recuerdos se agolpan en mi mente como fotografías y la nostalgia se apodera de mis sentimientos. Fue en el invierno del año de 1976 y el primer cuatrimestre del 77, cuando los Camaroneros del Carmen, se llevaron el banderín y obtuvieron el campeonato de la, entonces incipiente, liga estatal de beisbol que presidia “Trompoloco” Martínez.
Era yo un niño ingresando a la adolescencia y mi Padre, Guillermo Padilla González, se hizo cargo de los aspectos gerenciales y administrativos del equipo representativo de casa, mismo que llevaba el nombre de la industria que nos distinguía económicamente en el ámbito nacional e internacional, con el que toda la comunidad se identificaba y, la llegada de los veneros del petróleo aun no causaban los estragos que hoy, a diario, notamos en nuestra noble ínsula. Pero bueno, estas líneas son para hacer una retrospectiva, plasmarla y entrelazarla con lo que acontecerá el próximo domingo, cuando los nuevos Camaroneros del Carmen, se enfrenten a los Piratas de Villamadero y se jueguen 9  entradas para que el ganador, se lleve el campeonato de la liga estatal campechana, edición 33.
Por la posición que ocupó mi progenitor en el equipo y de apoyo recogiendo los bates, guates y pelotas, asistí a todos los juegos de aquella temporada y son incontables las anécdotas que viví y presencie de aquellos peloteros que domingo a domingo sacaban la casta, con el uniforme adherido a la piel y comprometidos con la afición cuya emblemática figura era una señora apreciada por todos, a quien sólo recuerdo como Doña Carmela y apodaban “La Chiva” , ofrezco una disculpa a la familia de quien siempre considere, el, o la jugador número 10 de los Camaroneros.
El manager fue Otoniel Ríos, que en ocasiones jugaba de cátcher, posición en la que siempre brilló Armando García “El Pingüino”, como sus amigos y conocidos, hasta el día de hoy le decimos con afecto. Antes de seguir, pido la comprensión de los lectores si omito algún nombre o emito alguna imprecisión, mentira que 20 años no es nada y más de treinta, usted sabrá. El coach fue Rafael Hernández, mejor conocido como “El maestro Fayo” y el Sr. Fonoy, cuyo nombre escapa de mi bastante usada memoria.
En la primera base, Cesar Cuevas; segunda, Jesús “Zacatillo” Guerrero; en la intermedia “El Piojo” Ayala, jugadorazo, ambidiestro, con talento de liga mexicana pero, en esa época, no habían las oportunidades de la actualidad y , en la tercera base, brillaba Gabriel “El Diablo” Magaña, quien hacia sus pininos en la máxima categoría del país, defendiendo el uniforme de los Leones de Yucatán. Esa era, generalmente la base aunque se alternaban con personajes de la talla de Abelardo Balderas, su tocayo, de apellido, Guzmán, Medardo Montejo y otros que escapan al momento de escribir estas líneas.
En las praderas, como olvidar a una persona a quien le tuve afecto y que hoy recuerdo con cariño, José Ángel Zapata González, y a Camilo Massa y “Concho” Ayala, entre otros.;  y no puedo omitir a 3 jóvenes a quienes se les dio la oportunidad de foguearse en el béisbol, Norberto Maury,   Sergio “La Loba” Casanova y Adrian Rosado, los mejores peloteros de la liga juvenil en aquellos años.
El  picheo era de lo mejor de la liga y peloteros como el Cubano, avecindado en Carmen,  el inolvidable David “Látigo” Jiménez, José Ángel ”Nana” Remellón, Tomas Johnson, el Doctor Coba, Eleuterio Ramos “El Jarocho”, entre otros, destacaban en la loma de picheo.
No puedo omitir que, en sus vacaciones profesionales, el mejor pelotero de todos los tiempos de Liga Mexicana, el hombre record, Nelson Barrera Remellón, reforzaba al equipo y con el uniforme del equipo de sus amores y donde se consagro, Diablos Rojos del México, saltaba al diamante a poner su mayor esfuerzo y a demostrar el talento innato que lo distinguió. Desde entonces se hizo mi ídolo y sobre todo cuando le tocaba al equipo local, batear, un servidor le sostenía su gorra y su guate, con el que “boleaba” al lado de mi amigo Julio Montejo durante esos minutos.
Como anécdotas contare 3, para no aburrir, la primera es que mi Padre y Don Otoniel Ríos me dieron la nada agradable comisión de supervisar que los peloteros, entre juego y juego, no se tomaran sus cervezas, solo en una ocasión lo hice y espero que el “Pingüino” García ya me haya perdonado toda vez que castigado y no jugó el segundo juego del día.
La otra anécdota fue que unánimemente los peloteros le dijeron a mi Padre que me diera alguna medicina para las lombrices, en virtud de la gran cantidad de tortas de cochinita que me comía y que preparaba el hermano del “Piojo” Ayala, en las afueras del terreno de juego, deliciosas y mas que eran invitadas por los jugadores por la misma razón de la primera anécdota, la no acusación.
La última, fue en una ocasión que toco al equipo de casa jugar de visitante en el ingenio azucarero “La Joya” y fue uno de esos días en que todo salió mal; a todos los lanzadores les dieron de palos, terminó cerrando el juego Nelson, quien por cierto, con solitario jonrón, metió la carrera del honor. No recuerdo si el marcador fue 21 a 1 o 11 a 1. Desastroso y Don Memo y Otoniel, haciendo bilis al por mayor.
El 8 de Mayo de 1977, en el Estadio Resurgimiento,en juego que tuvo en la loma de los lanzamientos al Látigo Jiménez lo Camaroneros del Carmen derrotaron al Triangulo rojo de Seyba playa con un marcador de 6 a 2, coronándose campeones por primera vez, en la liga estatal de Beisbol. El júbilo fue generalizado en toda la población y se vieron cristalizados los sueños de los aficionados y el esfuerzo de los jugadores, quedando grabado en la historia esa proeza.
Este domingo 2 de Febrero, los Camaroneros, capitaneados  por Manuel Ayala (familia talentosa beisbolera) y con un equipo conformado casi en su mayoría por jóvenes del municipio y el estado y sin ningún extranjero, trataran de emular a aquellos Camaroneros que pusieron muy en alto al deporte Carmelita.
Loable es la labor de su Gerente, Oscar Calderón López, quien con la gran afición que lo distingue, tanto a él cómo su familia, ha logrado sacar agua de las piedras y hoy, a punto está de darle una satisfacción a la noble afición Carmelita, que tan ansiosa se encuentra que llegue el día cero y gane, el equipo de casa.
Por último, es indudable de destacar el apoyo que ha brindado el Gobierno Municipal que preside Enrique Iván González López, por conducto de Enrique “El Cuyo” Novelo, titular del Instituto del Deporte y, los directivos de la sección 42 del sindicato Petrolero, pero sobre todo, los aficionados Carmelitas y Carmelos que domingo a domingo, junto con sus familias, asistieron a los juegos, tanto locales como de visitantes, y así, poder grabar otra página con letras de oro, en el deporte Campechano. No voy a terminar estas líneas con la trillada frase: “que gane el mejor”, ¡¡¡Ni madres!!!  Que ganen los Camaroneros que lo queremos de Campeón…..
 A LA PELOTA!!!







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