jueves, 22 de diciembre de 2011

El PRI y su rojo diabólico


Platicando con un buen amigo, degustando una taza de café, me comentaba que cuando estuvieron gobernando los miembros del partido acción nacional (PAN), fue común que a los edificios públicos, eventos políticos y sociales y uniformes de trabajo o deportivos, llevaban como distintivo el color azul cielo, mismo que es su color representativo; sus dirigentes y quienes ocupaban cargos políticos de todas las índoles, asistían a todos los eventos con camisas de dicho color, quizá hasta la ropa de dormir era también del color del cielo. 
Lo anterior, se le hacía una desproporción  en virtud de que gobernaban para todos los ciudadanos y no le parecía válido ni ético de su parte ya que no a toda la población le gusta ese color, además de que uniformar una ciudad  y desperdiciar otros colores resultaba antiestético visualmente.

 Mi opinión fue que es válido como parte mediática, como propaganda política y como un mensaje al subconsciente de futuros electores. En cuanto a lo ético, pues ahí si no podía opinar ya que la ética se me hace muy subjetiva y profunda y sería el cuento de nunca acabar. Continuando con la plática salió al tema de que los gobiernos emanados del partido revolucionario institucional (PRI)  hacen lo mismo, no sólo en el municipio del Carmen o en el estado de Campeche, sino en todos los que gobierna a lo largo de la República Mexicana. Por lo anterior, me avoqué a la tarea de investigar brevemente lo que ha representado el color rojo en la historia del País y del mundo, no sólo en el ámbito político sino también en otras esferas como el deporte, las artes, las relaciones interpersonales, etc.

“La sangre derramada por los héroes que nos dieron patria”

El color rojo corresponde a la frecuencia más baja de luz discernible  por el ojo humano; junto con el azul y el amarillo son los tres colores primarios. El color rojo está en nuestra bandera y en la instrucción  primaria nos enseñó que significa la sangre derramada por los héroes que nos dieron patria e independencia; de igual manera, en el deporte, en sus diferentes expresiones existe el color rojo: los diablos rojos del México, en el beisbol; los diablos rojos del Toluca, en el futbol; en la lucha libre, el hijo del santo, usó el nombre de el hombre rojo con la intención de que no lo relacionaran con su mítico padre aunque luego terminó nombrándose igual que el. Éste color también está en las señales de tránsito para indicar alto o la prohibición de alguna cuestión vial.

En el ámbito político, en el vecino estado de Tabasco, Tomás Garrido Canabal, quien gobernó durante dos ocasiones el mencionado estado, fundó un grupo de índole militar que llamó las camisas rojas y que se les recuerda por su persecución religiosa durante la llamada guerra cristera que vivió el México post revolucionario; de la misma forma, el Italia así se les llamó, durante las primeras décadas del siglo pasado, a los voluntarios que siguieron a Giuseppe Garibaldi, en el sur del país durante la llamada expedición de los mil, misma que sirvió de inspiración a Benito Mussolini para formar el ejército de las camisas rojas y las camisas pardas de Adolfo Hitler. Ambas con las consecuencias ya conocidas y que no vienen al tema.

En Italia, Alemania y Francia, principalmente, durante la década de los sesenta del siglo veinte, se formó un grupo terrorista llamado las brigadas rojas. Fue una organización de lucha armada que pretendía el establecimiento de un estado socialista en Italia y, dos de sus más sonados golpes fueron el secuestro y posterior asesinato del primer ministro italiano, Aldo Moro y la toma de rehenes de un avión comercial y sus ocupantes, hecho en el que mataron al piloto.

¿De qué color pintan al Diablo?

El rojo también es conocido como el color de la pasión, incluso, en las culturas occidentales, durante la celebración del año nuevo, es costumbre usar una prenda de éste color en señal de que la suerte les favorezca en el amor en el año que llega. No se puede omitir que a Mefistófeles, mejor conocido como el diablo o Satanás, también no los pintan de rojo. La ambigüedad en el color. En el lenguaje corporal juega un papel importante; frases como: “se puso rojo de vergüenza” o “el coraje rea tanto que se puso colorado”, son muy comunes para señalar opuestos estados anímicos.

En videojuegos, política y hasta en el Tae kwon do, el rojo es lo opuesto al azul.

Comúnmente, el rojo es lo opuesto al azul, lo mismo en la política nacional que en los videojuegos; a nivel mundial, el rojo representa  un “estado peligroso”. La bandera roja indica peligro, el código rojo significa emergencia y el botón rojo es culturalmente, una última pero mortal opción. Desde la revolución francesa el rojo ha identificado a los revolucionarios y los izquierdistas; el comunismo también tiene como color distintivo al rojo, ejemplos de ello son la desaparecida unión soviética y la China roja, ésta última, en contraposición con la China libre o Taiwán.
En el simbolismo también  tiene su connotación, por citar unos ejemplos, en los exámenes, sobre todo en la educación primaria, se utiliza el rojo para señalar las malas respuestas o la calificación reprobatoria. También se emplea para indicar deudas  o “números rojos”, que es cuando la empresa trabaja con déficit presupuestario. Vaya,  en la isla y en muchas partes de la república, hasta los taxistas utilizan el color rojo en sus unidades motrices y creo que todos tenemos una opinión de los ruleteros y ésta no es precisamente positiva o halagadora.

Y hasta en la Iglesia

Por último, en la iglesia católica, los cardenales, que son quienes eligen al sucesor del papa al fallecimiento del anterior, visten sotana color escarlata. Existe una gran variedad de tonalidades  destacándose el rojo sangre, el escarlata, el fucsia, el óxido, el vino, el vivo, por citar algunos. Por mi parte, es un color que me gusta y va con mi color de piel, esto dicho sin un ápice de modestia. Tengo varias camisas de color rojo y la única razón por la que me las pongo es por esa simple razón, me va. Ni por política, ni por razones laborales o culturales. Me gusta y me va. 


El rojo simboliza el poder, color al que se asocia con la vitalidad y la ambición.
El rojo aporta también confianza en sí mismo, coraje y una actitud optimista ante la vida.
Pero también tiene su aspecto negativo y puede expresar rabia.
Si estamos rodeados de demasiado rojo, puede influirnos negativamente, como si estuviéramos en un infierno existiría una tendencia a volvernos irritables, impacientes e inconformistas.


El PRI asocia el rojo con:


*Atracción*... por el individuo
*Amor*... por el poder 
*Pasión* por corromperlo
*Deseo* por retenerlo y no compartirlo

Usted amable lector, tiene la mejor opinión, y estoy seguro de que estará de acuerdo en que nadie quiere vivir en un México teñido de rojo. Literal y figuradamente. 

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