martes, 24 de enero de 2012

Prontuario para una candidatura


En nuestro país, poder ser candidato a un puesto de elección popular no resulta nada fácil
tomando en consideración que existe una partidocracia que actúa cual franquicia transnacional,
con reglas, normas y cánones no siempre diáfanos ni pulcros. Antes que nada, depende de que
partido quiera usted ser aspirante por que no es lo mismo serlo del tricolor o el blanquiazul,
mucho menos de los amarillos o de las rémoras parasitas ecologistas o magisteriales. Sin embargo,
aquí daremos algunas sugerencias que le pueden ser de utilidad en su afán de “servir” a la gente........................



Si le vas a los rojos


Respetando atavismos, en el tricolor para lograr alguna candidatura, lo primero que se requiere
es contar con la simpatía, confianza o interés del primer priista de la comarca. Que el gran elector
tenga algún proyecto definido para el suspirante y que encaje en su esquema de gobierno o de su
cuadrilla política. Desde luego, también es importante contar con apellidos de abolengo toda vez
que si el fiel de la balanza manifiesta problemas de origen, el linaje lo viste y calma una que otra
minusvalía emocional.


No podemos omitir que es indispensable ser disciplinado o sumiso, no manifestar abiertamente
sus verdaderas ideas o inteligencia, decir que si a todo lo que los lideres o gobernantes del partido
digan y hacer resonancia de sus posibles logros, al igual que seguir fielmente las directrices
emanadas por los antes mencionados. Pecado mortal y pérdida de alguna eventual candidatura
seria contradecirlos públicamente o en privado, recuerden que abundan los que todo lo escuchan,
lo cuentan, distorsionan y de esta forma pretenden congraciarse con los detentadores del poder.
Así que si usted suspira por alguna candidatura, cuídese de lo que habla y delante de quien lo
hace. Los orejas, dicho coloquialmente, pueden ser los que usted considera sus fieles confidentes.


Seguimos con los ex tricolores, ahora en plena metamorfosis a colorados. Si usted ha pasado con
palomita lo antes señalado, no estaría de más contar con el visto bueno del grupo que rodea al
gran elector. Esos que le hablan al oído y que ponen como muñecos de cuerda a más de uno en
sus sueños guajiros de querer llegar a ocupar una curul. Cada vez que pueda, adúlelos, dígales que
son los más bonitos, inteligentes y simpáticos de la faz de la tierra y ponga cara de hipnotizado
cuando le hablen. Tómese fotos con ellos desde el celular y súbalos de inmediato a las redes
sociales para dar la percepción de amistad o incluso, intimidad. Créame que más de uno lo dará
por hecho, le pondrán “me gusta” y le dejaran un comentario halagador.


Si pertenece o no al partido es lo de menos, cuando se quiere posicionar a alguien y proyectarlo
a algún cargo popular, se lo indican sin comprometerse pero si con la suficiente fuerza para darle
rienda suelta a las eyaculaciones mentales y les sugieren que gasten su dinero en despensas,
laminas de cartón, sillas de ruedas y todo aquello que la gente de ínfimos recursos, necesita y
agradecerá cual bendición divina. Desde luego, como dice el adagio “hay que cacaraquear el
huevo”, reparta embutes para que su “desinteresada generosidad” llegue a los votantes y de esta
manera, se le forme una imagen celestial y magnánima.


En el supuesto que no haya terminado ni la primaria, no importa, osténtese como licenciado,
ingeniero, arquitecto o doctor , total, no estaría mintiendo ya que licencia de manejar si debe de
tener, ingenioso también puede ser, arquitecto de su propio destino todos somos y el doctorado
puede ser en ciencias ocultas, ese lo da la vida diaria, no la universidad.


Los panuchos:


Por cuestiones de espacio ponemos punto y aparte a los colorados y continuamos con este
prontuario para aspirantes a una curul con los blanquiazules, esos que fueron buenos como
oposición pero un desastre como gobierno. Pues bien, si usted no cuenta con una abultada
cuenta en el banco ni si progenitor es o ha sido senador, diputado federal o alcalde de pueblo de
provincia , no continué leyendo y sáltese a cuando toque el tema a los amarillos.


Ahora bien, si usted es un junior o tiene el suficiente recurso económico la cosa es más sencilla:
reúnase con los que los colorados no incorporaron o expulsaron de su agrupación. Critique todo
lo que estos hagan, no ofrezcan soluciones ni es necesario que manifiesten conocimientos de los
problemas sociales, con que critiquen que falta un foco en su calle o que el camión recolector no
paso por la basura de la casa es suficiente. Tampoco se requiere ser inteligente, culto o talentoso,
billete mata todo lo anterior.


Después de que lo hayan aceptado en la elite, contrate a alguna empresa de imagen-las hay
caras y prestigiadas y también marca “patito”- mande a hacer mantas, pendones, lonas, pinta
de bardas, calcomanías etc. Con su imagen retocada (la foto, aclaro) e infecte calles y avenidas
con su retrato que lleve alguna frase populachera y pegajosa. Fusílele lo descrito anteriormente
en el sentido de convertirse en moderno santa clos y regale cosas baratas pero útiles a la gente
necesitada, desde luego, la posterior foto en los medios de comunicación es primordial.


Contamine auditivamente a la población con perifoneo hablando de que usted es un adalid de la
democracia y generoso ciudadano cuyo único afán de incorporarse a la política es el de servir a sus
semejantes. Es importante también ser católico a ultranza, de esos que pecan de lunes a sábado
pero los domingos comulgan y lavan sus pecados y asunto arreglado.Una vez que ya este en el
ánimo de la población, contrate empresas encuestadoras, con prestigio o patito, recuerde que el
que paga manda por lo que sin duda, lo harán ser el mejor candidato al puesto anhelado.


¿PRD?


Por ultimo, si quiere ser candidato de los amarillos ahí si lamento no poder darle sugerencia
alguna. Es un galimatías que no acabo de entender por mas neuronas que le meto. Me refiero,
desde luego, a lo que tengo a mi alcance analizar, en el estado de Campeche, una cofradía
agenciada a un sujeto al que apodan el árabe maya y que haría palidecer al mismísimo ali baba y,
a nivel nacional, tribus amorosos en épocas electorales que se dan más puñaladas que las que le
metieron a brutus.


Y ya para finalizar a los partidos rémoras, panal y verde, ahí solo se requiere seguir los designios
de sus propietarios, al pie de la letra, ser comparsa de los colorados o blanquiazules, según la
conveniencia de la maistra o el niño verde y con eso ya estará usted en vías de ocupar una mullida
silla en el congreso o cabildo, desde luego, con su respectiva y generosa dieta económica y de ahí,
a sacrificarse por los que menos tienen, durante tres o seis años para nuevamente, treparse al
trapecio político y repetir la fórmula. ¿Sencillo verdad, amable lector? La patria es primero.

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