domingo, 30 de agosto de 2015

INDEPENDENCIA Y REVOLUCIÓN, DOS MITOS MEXICANOS

Una Revolución es un cambio, no necesariamente con conflicto armado pero sí un cambio violento, drástico, rápido y radical. Después de una revolución, las cosas no vuelven a ser iguales, es un cambio absoluto de sistema y de paradigma. A días de conmemorarse un aniversario más del estallido social que encabezará Francisco I. Madero, ya deambulan por todo el país, los  “comercios” ambulantes que ofrecen a patrioteros mexicanos todo tipo de suvenir, banderitas y demás tarugadas, por cierto, hechas de manufactura China, para que ante la proximidad del quince de Septiembre, fecha de la también mal llamada Independencia y, del próximo 20 de Noviembre, lo coloquen en su vehículo o casa y de esta forma se sientan más mexicanos que el Nopal y el Tequila y durante la noche, se tiren sus alcapuzes en exceso, convivan con amigos y familiares y de lo que se festeja, no tengan la más mínima idea.

Para hablar de una autentica Revolución nos tenemos que remontar a 1789 cuando los conflictos y las tensiones se desbordaron en París y tres años después, con la toma de la Bastilla, comienza la famosa y a la vez, poco conocida en su interior por la inmensa mayoría de los mexicanos, Revolución Francesa. Tras varios años de matanzas, intentos de restauración real y los sueños de grandeza de Napoleón Bonaparte, en Francia se estableció la Republica, dio un giro radical su forma de gobernarse y nada volvió a ser igual.

En Rusia, en el año de 1917, hubo dos Revoluciones, la primera, que terminó con la dinastía de los Romanov y la segunda,  en el mes de Octubre,  derrocó  al Gobierno provisional, tomó el poder y estableció la famosa dictadura de proletariado, surgiendo de esta forma, el primer país autoproclamado comunista y marxista.
En Octubre de 1949, las tropas de Mao Tse Tung, tomaron la Plaza de la Puerta del Cielo en China e inició la Revolución Oriental y tras su  triunfo, llegó a su fin el imperio más antiguo que aún existía convirtiéndose hoy por hoy, en la potencia del siglo XXI.

 Y asi podríamos continuar con la Revolución de Cuba, con el  emblemático Fidel Castro Ruz de líder derrocando a Fulgencio Batista o la del Alatoya Jomeini en Irán , quien en 1979 depuso al sha Muhammad Reza,  proclamándose  en la República Religiosa Islámica y tampoco nada volvió a ser como antes.
En nuestro México de 1910, al ser gobernado por una Élite aristocrática, con una democracia fingida y un modelo capitalista liberal, igual que ahora, es substituida por la aristocracia capitalista y liberal de Madero y un ejército lleno de porfiristas.  Golpe de Estado de Huerta con el vil asesinato de Madero, inicia la “bola” o guerra civil, surgen luchadores sociales como Zapara o Villa, también el grupo del Norte del país cuyas cabezas prominentes  fueron Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón, se dan una serie de traiciones, crímenes  y de luchas intestinas de poder que señalan los Historiadores, generó tres millones de muertos y, al quedar Plutarco Elías Calles como jefe máximo de la Revolución, funda al Abuelo del actual Partido Revolucionario Institucional , se convierte en una Dictadura de partido, utilizando el mismo estilo del porfiriano y fingiendo una democracia.

En el año 2000, el Partido Acción Nacional llega al poder pero al poco tiempo la población mexicana se da cuenta que las mismas formas y mañas de gobernar, fueron imitadas por el Panismo, quien despoja de la Presidencia de la Republica al luchador social, Andrés Manuel López Obrador, usurpando la titularidad del Ejecutivo Federal, Felipe Calderón, quien, tras iniciar una guerra contra la delincuencia organizada, convulsiona la tranquilidad de los mexicanos y le cobran la factura en las urnas, retornando al Gobierno el PRI.

México se revolucionó y se revolvió, se convulsionó y se autodestruyó pero no cambió. La partidocracia surge, cada uno con su proyecto ideológico, son quienes a través de maniobras, cuotas de poder e beneficios particular, mandan en el país. Los dictados económicos se toman fuera del territorio Nacional y están sujetos a lo que ocurra en otras naciones que velan por sus propios intereses, es decir, si ha habido momentos de estabilidad, el mérito no es de nadie de la clase gobernante ya que esta solo acata los dictados de organismos internacionales así como la actual situación económica, también es producto de la economía global. Lo que tampoco ha cambiado en todos estos años, es la corrupción con su consecuencia, la impunidad.


Concluyendo, después de más de cien años, a juzgar por la realidad del país, es evidente que está Revolución no ha dado frutos y si muchas riquezas mal habidas o, que tal vez nunca existió la revolución mexicana. Mientras tanto, este 15 de Septiembre y días de Efemérides Revolucionarias, suéltese el pelo, métale al tequila o al whisky, recuerde que mientras más añejo o caro, representa Caché y pegue de gritos, vitoree a los hombre y mujeres que dicen que nos dieron patria  e hicieron la revolución y manténgase en el limbo mental de lo peligroso que está aconteciendo en el país en todos los ámbitos.  Hasta la próxima.

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